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Anfitrión en WhatsApp

Conversación real de la mesa 6
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Lo que pasa en esta conversación

El comensal escanea el código de su mesa y se abre este chat. No instala nada, no crea una cuenta y no aprende una aplicación nueva: usa la que ya tiene abierta. Toca un momento para saltar a él.

01

El aviso va primero

Antes de la primera pregunta, el comensal lee que el restorán puede revisar la conversación y que se borra a los 30 días. El consentimiento no se esconde en un pie de página.

02

Saludo, y la pregunta correcta

El Anfitrión no vuelca la carta. Se presenta en dos frases y pregunta qué no puede o no quiere comer. La carta viene después de saber eso.

03

La alergia es un filtro duro

"Sin mariscos" y "sin gluten" quedan pegados a la sesión. Ningún plato con esa etiqueta vuelve a aparecer, ni en la carta, ni en una recomendación, ni en un upselling.

04

La carta llega filtrada, no volcada

Un enlace a la carta viva del restorán con el filtro ya aplicado: 20 de 30 platos. Lo que no pueden comer no está en la lista, así que no hay nada que esquivar.

05

La historia, no la ficha técnica

Se recomienda un plato a la vez y se cuenta de dónde sale. Eso es lo que diferencia a Sumaq de una carta en PDF: el tiradito tiene un origen, y el comensal lo escucha.

06

El pedido se arma a la vista

Antes de mandar nada, el resumen con precios y las notas que van pegadas a la comanda. El comensal aprueba lo que va a cocina, no un total que aparece al final.

07

El mesero sigue siendo el anfitrión

La confirmación nombra a Javiera y dice que pasa a acompañarlos. El sistema se hace cargo de lo mecánico para que la persona quede libre para lo que sí es atención.

08

La cuenta se ofrece, no se espera

Consolidada por mesa, con propina sugerida y con "sin propina" siempre a la vista. Tres formas de dividir, elegidas por el comensal.

09

Paga, y recién ahí se confirma

El enlace cobra a la cuenta del restorán. El Anfitrión nunca dice "pago recibido" por su cuenta: lo dice el medio de pago, y después llega la boleta electrónica al mismo chat.

Qué se guarda y por cuánto. El historial de esta conversación vive mientras la mesa está abierta y 30 días más; después se purga. El número de teléfono aparece enmascarado en el panel. El restorán es el dueño del dato de sus comensales; Operaria lo maneja por encargo.